Laon Pottery

Sometimes the simplest things are actually hiding a big story. Laon Pottery’s work is full of beautiful, delicate and perfect pieces. The artist finds the ideal balance between unfinished and asymmetric shapes, but the most important thing she does is transmit sensations to people that admire her work.

Behind every single piece is the story of Ju-hyun, a korean girl that studied spanish philology at Korea University, studies that she combined with her passion, potter’s wheel.

After that period of too much work and a little of sleep, she moved to Madrid, where she worked sharing a workshop and saved money to buy her own pottery wheel. Step by step and piece by piece she found her space, her own space.

There she welcome us, in a place full of light, smiles and flowers.

¿De dónde nace la idea de trabajar con cerámica, o la pasión por la alfarería?

Cuando estaba en la universidad me apunté a unas clases de cerámica con mi profesora de español y, tres años después, tras mi graduación, me hice la típica pregunta: ¿y ahora qué hago con mi vida?. Pensé en la cerámica y una sensación que me fascinaba pasó por mi cuerpo. En ese momento volví a mi pueblo, donde vive mi familia y durante esa época es cuando empecé aprender y a sorprenderme a mí misma con la cerámica tradicional que se conservaba aún por la zona. Fue a partir de ese momento cuando decidí matricularme en una escuela de cerámica tradicional y sentí pasión por la misma. Me chiflaba todo.
Lo cierto es que desde niña siempre había tenido piezas de cerámica a mi alrededor, y sin embargo, nunca las había prestado mucha atención.

¿En qué te inspiras?

Mmm… La verdad es que pienso mucho en la época en la que estaba con mis maestros aprendiendo. Todo lo que me decían en su momento aún me inspira y me hace pensar en formas todo el tiempo.

Sobre todo se trata de no hacer gestos innecesarios, tener una actitud sencilla con la arcilla, transmitir desde el interior y respetar el material.

La verdad es que sigo viendo y practicando el arte de la arcilla desde ese mismo punto de vista.
A parte de todo eso, que es algo más personal, también me inspiran las personas que están a mi alrededor, la naturaleza…

Por supuesto, y como todo arte, se nutre de la creatividad. ¿Crees que la creatividad es algo que surge o hay que trabajar en ello día a día, ejercitarlo?

Creo, la creatividad surge tras practicar mil veces y de mil formas, en definitiva, es algo en lo que hay que trabajar.

A parte de la cerámica, ¿tienes alguna otra pasión?

Andar, cuidar plantas…

¿Haces o tienes pensado hacer alguna colaboración con otros artistas? Si las has hecho, ¿alguna que recuerdes con especial cariño?

Sí, la verdad es que me encantaría. Primero con mi compañera del estudio, Elisabeth Blumen, llevamos algún tiempo con la intención de hacer algo juntas, pero estamos esperando el momento adecuado.

Por otro lado, también me apetecería hacer una colaboración con mi amiga pintora Joo Eun Bae, me gustaría preparar una presentación para exponer junto a sus obras.

Y, por último, me encantaría hacer algo junto a mi chico que es músico. La verdad es que me apetecería mucho, por ejemplo, grabar el proceso de mi trabajo con su música o incluso hacer algún tipo de actuación experimental.

¿Qué le dirías a alguien que se va a iniciar en este mundo? ¿y a alguien que no tiene nada que ver con él, como le animarías a iniciarse?

Lo primero de todo es probar, ver si realmente sientes la pasión necesaria como para mantenerla sin perder el gusto y el amor por este arte ya que hay muchos factores que podrían hacer que te deje de gustar. Otro factor muy importante es no distraerse y tener mucha paciencia. Pero si realmente te gusta, ¡hay que ir a por ello!

Debido a las nuevas tecnologías y al avance de la electrónica, en definitiva, a todo este mundo puramente digital en el que vivimos, pensamos que mucha gente ha vuelto a los básicos, a los oficios de toda la vida, y al trabajo manual. ¿Ves esto como una oportunidad de crecer y como algo positivo? ¿O por el contrario crees que se ponga “de moda” lo desvirtúa o corrompe de algún modo?

Yo lo veo positivo, incluso si se pone de moda eso significaría que de algún modo existe una intención de cambiar y prestar más atención a los básicos.

¿Consideras que algo tan especial y personal como ser artesano es un lujo en nuestra sociedad?

Sí. De todas formas el serlo es un lujo.

The perfect mix: Elisabeth Blumen plants and Laon Pottery pieces.

Vemos que además ahora compartes espacio con Elizabeth Blumen, artista y diseñadora que, curiosamente desarrolló una pasión por el trabajo con flores dejando atrás el mundo del diseño de moda. ¿Cómo estáis viviendo las dos esta etapa? ¿Creéis que os sirve de inspiración a ambas para vuestros respectivos trabajos?

Acabamos de empezar y la verdad es que es una gozada tener compañía y, sobre todo, tener al lado a alguien como Isabel, que es una persona muy positiva y cariñosa. Somos muy diferentes pero nos complementamos bien.
El trabajo de Isabel me chifla. Ella tiene una sensibilidad especial y es capaz de jugar con los colores de una forma impresionante. Es espontánea, tiene chispa. Me impresiona verla trabajar en algo tan distinto a lo mío pero que con ciertas partes en común que nos sirve de inspiración mutua

A veces las cosas más sencillas esconden detrás una gran historia. El trabajo de Laon pottery está lleno de piezas preciosas, delicadas y perfectas. La artista encuentra el equilibrio en lo inacabado y lo asimétrico y lo más importante es que consigue transmitir esa sensación a todos los que admiramos su trabajo.

Detrás de cada pieza está la historia de Ju-hyun, una chica coreana que estudió filología española en la universidad de Corea, lo que combinaba con su gran pasión, la cerámica. Después de aquella época de trabajar mucho y dormir poco se instaló en Madrid, donde trabajó en un taller compartido, ahorró para comprarse su primer torno hasta que, poco a poco, pieza a pieza, encontró su propio espacio.

Nos recibe en su estudio, un espacio lleno de luz, de sonrisas, orden y flores.

¿De dónde nace la idea de trabajar con cerámica, o la pasión por la alfarería?

Cuando estaba en la universidad me apunté a unas clases de cerámica con mi profesora de español y, tres años después, tras mi graduación, me hice la típica pregunta: ¿y ahora qué hago con mi vida?. Pensé en la cerámica y una sensación que me fascinaba pasó por mi cuerpo. En ese momento volví a mi pueblo, donde vive mi familia y durante esa época es cuando empecé aprender y a sorprenderme a mí misma con la cerámica tradicional que se conservaba aún por la zona. Fue a partir de ese momento cuando decidí matricularme en una escuela de cerámica tradicional y sentí pasión por la misma. Me chiflaba todo.
Lo cierto es que desde niña siempre había tenido piezas de cerámica a mi alrededor, y sin embargo, nunca las había prestado mucha atención.

¿En qué te inspiras?

Mmm… La verdad es que pienso mucho en la época en la que estaba con mis maestros aprendiendo. Todo lo que me decían en su momento aún me inspira y me hace pensar en formas todo el tiempo.

Sobre todo se trata de no hacer gestos innecesarios, tener una actitud sencilla con la arcilla, transmitir desde el interior y respetar el material.

La verdad es que sigo viendo y practicando el arte de la arcilla desde ese mismo punto de vista.
A parte de todo eso, que es algo más personal, también me inspiran las personas que están a mi alrededor, la naturaleza…

Por supuesto, y como todo arte, se nutre de la creatividad. ¿Crees que la creatividad es algo que surge o hay que trabajar en ello día a día, ejercitarlo?

Creo, la creatividad surge tras practicar mil veces y de mil formas, en definitiva, es algo en lo que hay que trabajar.

A parte de la cerámica, ¿tienes alguna otra pasión?

Andar, cuidar plantas…

¿Haces o tienes pensado hacer alguna colaboración con otros artistas? Si las has hecho, ¿alguna que recuerdes con especial cariño?

Sí, la verdad es que me encantaría. Primero con mi compañera del estudio, Elisabeth Blumen, llevamos algún tiempo con la intención de hacer algo juntas, pero estamos esperando el momento adecuado.

Por otro lado, también me apetecería hacer una colaboración con mi amiga pintora Joo Eun Bae, me gustaría preparar una presentación para exponer junto a sus obras.

Y, por último, me encantaría hacer algo junto a mi chico que es músico. La verdad es que me apetecería mucho, por ejemplo, grabar el proceso de mi trabajo con su música o incluso hacer algún tipo de actuación experimental.

¿Qué le dirías a alguien que se va a iniciar en este mundo? ¿y a alguien que no tiene nada que ver con él, como le animarías a iniciarse?

Lo primero de todo es probar, ver si realmente sientes la pasión necesaria como para mantenerla sin perder el gusto y el amor por este arte ya que hay muchos factores que podrían hacer que te deje de gustar. Otro factor muy importante es no distraerse y tener mucha paciencia. Pero si realmente te gusta, ¡hay que ir a por ello!

Debido a las nuevas tecnologías y al avance de la electrónica, en definitiva, a todo este mundo puramente digital en el que vivimos, pensamos que mucha gente ha vuelto a los básicos, a los oficios de toda la vida, y al trabajo manual. ¿Ves esto como una oportunidad de crecer y como algo positivo? ¿O por el contrario crees que se ponga “de moda” lo desvirtúa o corrompe de algún modo?

Yo lo veo positivo, incluso si se pone de moda eso significaría que de algún modo existe una intención de cambiar y prestar más atención a los básicos.

¿Consideras que algo tan especial y personal como ser artesano es un lujo en nuestra sociedad?

Sí. De todas formas el serlo es un lujo.

The perfect mix: Elisabeth Blumen plants and Laon Pottery pieces.

Vemos que además ahora compartes espacio con Elizabeth Blumen, artista y diseñadora que, curiosamente desarrolló una pasión por el trabajo con flores dejando atrás el mundo del diseño de moda. ¿Cómo estáis viviendo las dos esta etapa? ¿Creéis que os sirve de inspiración a ambas para vuestros respectivos trabajos?

Acabamos de empezar y la verdad es que es una gozada tener compañía y, sobre todo, tener al lado a alguien como Isabel, que es una persona muy positiva y cariñosa. Somos muy diferentes pero nos complementamos bien.
El trabajo de Isabel me chifla. Ella tiene una sensibilidad especial y es capaz de jugar con los colores de una forma impresionante. Es espontánea, tiene chispa. Me impresiona verla trabajar en algo tan distinto a lo mío pero que con ciertas partes en común que nos sirve de inspiración mutua